Durante la decada de los setenta no existían los asesinos en serie en la Union Sovietica. ¿Como podían si el comunismo era la doctrina política perfecta en la que todos sus miembros eran sanos y felices? Además, eso de gente que mataba a otra gente asi por las buenas de Dios era un producto de la decadencia capitalista americana, por lo tanto no había asesinos en serie en la antigua Rusia comunista.
O eso creían ellos, ya que desde 1978 hasta 1990, un miembro (poco importante) del Partido, antiguo profesor y encargado de verificar los suministros industriales tenía una opinión "ligeramente" diferente; tan ligera que sólo mató, violó y devoró parcialmente a 52 niños y mujeres jovenes.
Su nombre era Andrei Romanovich Chikatilo y era un autentico hijo de puta, pero de los buenos, de los de verdad. Debido a su afiliación al Partido se le conoce con el nombre de Camarada Chikatilo, aunque la gente le llamaba con temor "El Carnicero de Rostov", ya que fue en las proximidades de este pueblecito donde llevó a cabo la mayor parte de sus crimenes.
¿Como puede estar un tio matando y violando durante 12 años sin que nadie haga nada al respecto? Facil, lo primero el motivo anteriormente expuesto: no podían existir aberraciones como él en el perfecto mundo comunista. Segundo, y no menos importante, la policia rusa eran un atajo de incompetentes de mucho cuidado. Detuvieron a Chikatilo en varias ocasiones, siempre por denuncias de "molestias" a menores, pero en todas le dejaron libre por sus credenciales del Partido o por mera estupidez de los interrogadores, los cuales estuvieron la friolera de 6 años...¡6 años! pensando que los crimenes fueron cometidos por una banda de retrasados mentales, cosa que nuestro querido Andrei desde luego no era. Tuvo que ser detenido gracias a la perseverancia y apertura mental de un detective de la policia sovietica, el teniente Viktor Vasiliev Bukarov, el cual, no conforme con la teoria de los "retrasados" siguió indagando por su cuenta, hasta que consiguió cazar a Chikatilo, que con el tiempo y viendo lo habiles que eran los policias rusos se había vuelto tremendamente engreido y descuidado, llegando a pensar que una "manta negra" le cubria en el momento de cometer sus crimenes y que las altas esferas comunistas le protegerían de todo mal. Viendo lo que tardaron en pillarle no iba mal encaminado el amigo, no.

Si es que tiene cara de angelito el pobre, no se como pudieron pensar que habia matado a alguien.
PD: Mas información sobre vuestros amigos y vecinos los asesinos en serie en proximas entregas de este blog.


